Sheinbaum refuerza la relación entre México y Estados Unidos tras conversación con Trump: ¿qué dijeron realmente y por qué importa?
Un diálogo entre mandatarios que va más allá de titulares y rumores

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la relación bilateral con Estados Unidos sigue firme tras una nueva llamada telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump el 29 de enero de 2026. En medio de tensiones diplomáticas y un clima político complejo, el diálogo entre los dos líderes ha sido descrito como productivo y cordial por la mandataria mexicana, que busca proyectar estabilidad y cooperación entre ambos países.
En este análisis ampliado te explico qué se habló en esa llamada, cómo han sido las relaciones recientes entre México y Estados Unidos, qué temas críticos están sobre la mesa, y por qué esta conversación importa para ambas naciones y para los mercados en 2026.
Qué ocurrió en la llamada entre Sheinbaum y Trump
La llamada entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump tuvo lugar el jueves 29 de enero de 2026. La presidenta de México calificó la conversación como “muy productiva y cordial”, y señaló que los equipos de ambos países acordaron continuar trabajando en conjunto sobre temas de interés común, principalmente comercio y relación bilateral.
Sheinbaum destacó que la llamada duró aproximadamente 40 minutos y que, aunque no se dieron detalles exhaustivos de cada punto abordado, sí hubo avances y coincidencias. Entre los temas más mencionados se encuentran:
**Cooperación comercial y revisión del T–MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá)
Relación bilateral y mecanismos de cooperación continua
Coordinación diplomática en asuntos de seguridad y migración
En sus declaraciones públicas, la presidenta mexicana también mencionó que tuvo la oportunidad de saludar a Melania Trump, lo que refleja un tono amistoso y cercano en la comunicación entre los ejecutivos de ambos países.
Por qué esta llamada tiene importancia política y diplomática
1. Contexto de tensiones recientes
La conversación se produce en un momento en que la relación entre México y Estados Unidos ha enfrentado presiones y críticas públicas, incluida la postura del gobierno estadounidense sobre temas como la seguridad fronteriza y la lucha contra los carteles de la droga. En semanas recientes, Trump ha lanzado advertencias y declaraciones que algunos perciben como intervencionistas, lo que ha generado debate sobre la soberanía mexicana. Sheinbaum ha defendido reiteradamente que México mantiene su autonomía en asuntos internos, aunque coopera con Estados Unidos cuando corresponde.
2. El T–MEC y el comercio bilateral
Uno de los puntos que surgió en la llamada fue la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T–MEC). Según Sheinbaum, no se acordaron cambios concretos durante el diálogo, pero sí se reconoció el interés de Estados Unidos en revisar ciertos aspectos, como reglas de origen o barreras no arancelarias en sectores industriales.
El T–MEC es un pilar del comercio entre las tres naciones de Norteamérica, y cualquier avance o ajuste en su implementación tiene consecuencias directas para empresas, exportadores y consumidores de los tres países. Por ejemplo, México exportó en 2025 una gran parte de su producción manufacturera hacia Estados Unidos, lo que hace que la estabilidad del tratado sea un factor clave para la economía mexicana.
3. Seguridad y migración
Aunque las declaraciones oficiales se centraron en comercio y diplomacia, fuentes informativas adicionales indican que durante la llamada también se tocaron informalmente temas como seguridad fronteriza, migración y cooperación entre agencias de ambos países. Tanto México como Estados Unidos han expresado la necesidad de abordar conjuntamente la migración irregular y el crimen organizado, aunque con diferencias respecto a los métodos y enfoques.
Lo que no se habló (y por qué eso también fue importante)
Sheinbaum negó que el arresto del ex atleta canadiense Ryan Wedding fuera un tema de la conversación con Trump. Ese caso había sido reportado por medios internacionales, como The Wall Street Journal, como un asunto en el que el FBI habría intervenido directamente en territorio mexicano, lo que generó polémica. La presidenta mexicana reiteró que la conversación no abordó ese tema y afirmó que no tiene interés en polemizar sobre asuntos sensibles no incluidos en la agenda diplomática oficial.
Este punto es relevante porque clarifica que México y Estados Unidos están tratando de mantener el enfoque de su diálogo dentro de los canales institucionales, evitando que asuntos polémicos de seguridad se conviertan en obstáculos para la cooperación bilateral.
Cómo ha sido la trayectoria de la relación México–Estados Unidos en los últimos meses
La llamada del 29 de enero no fue un evento aislado. Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2025 y el inicio del gobierno de Sheinbaum en México en octubre de 2024, ambos mandatarios han sostenido múltiples conversaciones sobre temas claves como comercio, seguridad, soberanía y cooperación económica.
Informes de medios señalan que esta fue al menos la segunda llamada oficial del año 2026, y suman más de una decena de comunicaciones bilaterales desde finales de 2024. Estas conversaciones han buscado no solo gestionar tensiones sino también identificar áreas de colaboración, especialmente cuando se trata de temas tan interconectados como la economía y la seguridad fronteriza.
Repercusiones más amplias: opinión pública y mercados
El tono de la conversación —descrito como cordial y productivo por Sheinbaum— tiene impacto más allá de la diplomacia tradicional. Cuando dos líderes mantienen un diálogo estable y orientado a resultados, esto:
Reduce incertidumbre en los mercados
Genera confianza entre inversionistas
Envía señales de estabilidad económica
Fortalece la posición de México en negociaciones comerciales globales
Además, que ambos gobiernos sigan comunicándose de forma abierta y positiva ayuda a contrarrestar narrativas de confrontación que pueden surgir en sectores políticos o mediáticos.
Balance: ¿qué deja esta llamada para México y Estados Unidos?
La conversación entre Sheinbaum y Trump confirma que, pese a diferencias naturales entre dos países con prioridades distintas, existe una voluntad de mantener canales diplomáticos abiertos y constructivos.
Para México, esto significa reafirmar su compromiso con la cooperación sin renunciar a su soberanía nacional. Para Estados Unidos, representa una oportunidad de coordinar esfuerzos con un socio comercial clave en materia económica y de seguridad.
Al mismo tiempo, el enfoque en temas comerciales como el T–MEC destaca la importancia de mantener acuerdos sólidos que sostengan el crecimiento económico de ambos lados de la frontera.
Más diálogo, menos ruido
La reciente llamada entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump no fue una simple formalidad telefónica, sino un esfuerzo por consolidar una relación bilateral compleja en un contexto regional y global desafiante. La presidenta mexicana enfatizó que la conversación fue productiva y que ambos países seguirán trabajando de manera conjunta, especialmente en aspectos comerciales y de cooperación internacional.
Lo que está en juego va más allá de opiniológicos o titulares: se trata de mantener flujos comerciales estables, fortalecer estructuras institucionales y asegurar canales abiertos de comunicación que beneficien tanto a México como a Estados Unidos en 2026 y más allá.