Kiev enfrenta una crisis humanitaria: miles de edificios sin luz ni calefacción tras intensos ataques rusos
Zelenski denuncia que casi el 60 % de la capital ucraniana sigue sin electricidad y unos 4 000 edificios permanecen sin calefacción en pleno invierno

La capital de Ucrania, Kiev, vive una situación extremadamente difícil tras una reciente oleada de ataques rusos dirigidos contra la infraestructura energética, que ha dejado a una parte muy significativa de la ciudad sin electricidad ni calefacción en medio de temperaturas bajo cero, informó el presidente Volodímir Zelenski.
En su mensaje, Zelenski detalló que alrededor de 4 000 edificios residenciales en Kiev continúan sin calefacción, y que cerca del 60 % de la capital permanece sin energía eléctrica tras los bombardeos. Esta situación se ha agravado por las condiciones climatológicas del invierno, con temperaturas que han llegado a bajar considerablemente, lo que ha incrementado el riesgo para la población local.
Impacto de los ataques a la red energética
Los ataques, que incluyeron el lanzamiento de misiles y drones sobre instalaciones energéticas clave, se han dirigido específicamente contra el sistema que provee electricidad y calefacción a la ciudad. Desde el inicio de la invasión, Rusia ha apuntado repetidamente a este tipo de infraestructura, lo que, según las autoridades ucranianas, busca debilitar la moral de la población y minar la resistencia del país, especialmente durante la temporada más fría del año.
El bombardeo más reciente dejó a miles de hogares sin servicios básicos por segunda vez en pocas semanas, luego de un ataque anterior que ya había dañado partes importantes de la red eléctrica de Kiev. Las autoridades municipales han confirmado que muchas zonas siguen sin agua corriente debido a la falla en los suministros de energía que alimentan las bombas y sistemas de distribución.
Respuesta gubernamental y necesidades urgentes
Zelenski, en sus declaraciones, subrayó que a pesar de los esfuerzos de los equipos de reparación, trabajadores de servicios públicos y brigadas de emergencia que trabajan sin descanso para restaurar los suministros, se necesitan recursos adicionales y medidas extraordinarias para recuperar la energía y el calor en la ciudad. El presidente ha expresado su desacuerdo con algunas evaluaciones sobre el ritmo de la recuperación y ha insistido en dar prioridad a soluciones inmediatas para proteger a la población.
Hasta ahora no se ha reportado un número exacto de víctimas derivadas directamente de esta fase de ataques, pero las condiciones de frío intenso sin calefacción elevan los riesgos de problemas de salud para niños, ancianos y otros grupos vulnerables. Las autoridades han habilitado algunos centros de emergencia para proporcionar calor y refugio temporal, aunque la capacidad de estos apoyos es limitada frente a la magnitud del problema.
Contexto de la ofensiva
Los ataques a la infraestructura energética forman parte de una estrategia más amplia de Rusia en el conflicto en curso con Ucrania, que ha visto también otros golpes a sistemas de distribución de electricidad, gas y agua en distintas regiones. Además de Kiev, zonas como Dnipró, Járkov, Sumy y Chernigov han reportado daños significativos a sus servicios energéticos y dificultades para restablecerlos rápidamente.
Este tipo de ataques, que incluyen el uso de drones y misiles contra instalaciones críticas, han sido reiteradamente condenados por Ucrania y por organismos internacionales, que denuncian el impacto sobre la población civil y la vulneración de normas humanitarias. Desde el inicio de la guerra, estas ofensivas han exacerbado el sufrimiento de la población civil, especialmente durante los meses más fríos del año.
Repercusiones y solidaridad internacional
La situación ha movilizado también a organizaciones de asistencia y países aliados, que en algunos casos han ofrecido apoyo técnico y material para ayudar a Ucrania a restablecer servicios esenciales. Sin embargo, la persistencia de los ataques complica la reconstrucción de la red eléctrica y obliga a diseñar soluciones a corto y largo plazo para reducir la vulnerabilidad de los sistemas críticos ante nuevos embates.
En este contexto, Zelenski ha llamado reiteradamente a la comunidad internacional a aumentar el apoyo, tanto en términos de ayuda humanitaria como de sistemas de defensa y reparación de infraestructura, para que Ucrania pueda superar esta crisis energética sin precedentes en medio de un conflicto que ya supera los tres años.