
Si estás interesado en tener un dormitorio feng shui, deberías tener muy en cuenta todo lo que te contamos en este artículo, ya que compartimos una serie de claves con las que lograrás que este antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta brille con luz propia transmitiendo esa influencia positiva que lo hace tan deseable.
1- Orden y más orden
Si eres de los que tiene problemas para mantener el orden en cualquier estancia, deberías hacer un gran esfuerzo para liberar espacio y colocar cada cosa en su sitio. Para ello, es importante empezar por vaciar todo tipo de muebles como armarios, cómodas o arcones. Acto seguido hay que limpiarlos a conciencia y escoger sólo los artículos que sean imprescindible. El resto puedes venderlos o donarlos; el planeta te lo agradecerá.
Hay que decir que es muy importante evitar el almacenamiento de objetos justo debajo de la cama, ya que se corre el peligro de afectar a los campos magnéticos naturales. Por ello, lo ideal es utilizar ese espacio para elementos tipo sábanas o mantas.
2- Nada de tonos fríos
Es difícil saber de qué color pintar un dormitorio porque para eso hay que tener en cuenta una serie de características, como por ejemplo la orientación de la habitación o las características de la casa. Aunque hay tonos fríos que pueden llegar a ser muy relajantes, lo cierto es que hay que evitarlos en la medida de lo posible. En vez de apostar por tonos como el negro o el azul oscuro, lo ideal es decantarse por tonos tierra, beige o blanco roto, que son de los más cálidos. Eso hay que planteárselo tanto para las paredes y el techo como para los complementos, como por ejemplo alfombras, cojines o ropa de cama.

3- La importancia del cabecero
El cabecero juega un papel trascendental en la decoración de cualquier dormitorio que aspira a subirse al carro del feng shui. El material a elegir da un poco igual, pero lo que no es negociable es que tenga un diseño que permita hablar de armonía y simetría. En ese sentido, los que están fabricados con fibra natural y tienen un diseño limpia suelen ser los más recomendables.
Sin dejar de hablar del cabecero, hay que dejar claro que debe ir bien anclado a la pared y que es bueno que la cama esté en una posición central respecto a un espejo o la puerta, ya que con ello lo que se logra es expulsar rápidamente la energía yan.
4- Atención a los espejos
Es cierto que el uso de espejos está muy extendido por su capacidad de reflejar la luz, lo que permite crear la sensación de que los espacios son más extensos de lo que realmente son. El feng shui no los ignora, pero sí que puntualiza que jamás deben reflejar la cama. También hay que ser cuidadoso con la presencia de otros objetos como teléfonos móviles, tabletas, ordenadores o televisores, que lo único que van a lograr es generar sensación de intranquilidad y restarnos horas de sueño.

5- El pie de cama también cuenta
Aunque no todo el mundo le saca partido, lo cierto es que el pie de cama te puede ayudar a completar la decoración feng shui de tu dormitorio gracias a una alfombra, un puf o un banco capaces de equilibrar el ambiente. Lo ideal es que recurras a materiales naturales, como por ejemplo una alfombra de yute, un puf de fibras vegetales o un banco de ratán. Desconectar será mucho más fácil.