Nuevo panorama de fraudes en 2026: estafas vinculadas al Mundial y otras amenazas digitales al alza
Expertos en ciberseguridad advierten que los ciberdelincuentes intensificarán tácticas tradicionales y aprovecharán la Copa del Mundo para engañar a usuarios y empresas

Este 2026, con la celebración del Mundial de Fútbol como telón de fondo, los ciberdelincuentes están afinando sus estrategias para sacar ventaja y aprovechar la euforia global que rodea al torneo. De acuerdo con especialistas en seguridad digital de Kaspersky, no solo veremos un aumento de los fraudes dirigidos específicamente a aficionados al deporte, sino que las estafas tradicionales seguirán evolucionando y afectarán a millones de usuarios en México y otras regiones.
La advertencia de la firma de ciberseguridad se basa en la experiencia acumulada en años recientes, así como en patrones observados durante eventos de gran magnitud, donde los delincuentes digitales redoblan esfuerzos para captar víctimas desprevenidas. La mezcla de emociones, expectativas y la urgencia por conseguir boletos o mercancía relacionada con el Mundial alimentan un terreno fértil para quienes operan al margen de la ley en internet.
Aficionados y la trampa perfecta
Para muchos, el Mundial representa una oportunidad única: asistir a un partido, vivir la experiencia de un estadio repleto, comprar camisetas o souvenirs oficiales. Justamente ese deseo ardiente de participar en el evento puede ser el gancho que utilicen los estafadores. La investigadora de Kaspersky, Isabel Manjarrez, explicó que los delincuentes estarán a la caza del perfil de aficionado más entusiasta, dispuesto a gastar sin mirar dos veces si cree que está comprando boletos legítimos o productos oficiales.
Los métodos que podrían utilizar son variados y, desgraciadamente, bastante convincentes: desde páginas web que simulan vender boletos oficiales a precios atractivos hasta perfiles en redes sociales o mensajes privados donde se ofrece mercancía del torneo. No es la primera vez que sucede algo así: en ediciones anteriores de eventos deportivos masivos, se documentaron páginas falsas que prometían boletos o paquetes de viaje, cuyo único objetivo era recolectar datos personales y detalles de tarjetas bancarias.
Además de ofertas fraudulentas, hay riesgos asociados a supuestas ventas de mercancía o experiencias VIP con artistas y figuras vinculadas al Mundial, donde los cibercriminales integran estrategias de ingeniería social —aquellas que explotan la confianza y la emoción de las personas para manipularlas y obtener información sensible—.
Estafas tradicionales que no desaparecen
Pero la amenaza no se limita al Mundial. Los expertos señalan que las estafas tradicionales basadas en ingeniería social continuarán evolucionando y siendo igual de peligrosas. Un ejemplo clásico es el envío de mensajes por medio de aplicaciones como WhatsApp, donde supuestamente un banco o institución solicita actualizar datos o verificar una cuenta. Quienes caen en esta trampa descargan archivos o acceden a enlaces que les permiten a los ciberdelincuentes extraer contraseñas, números de tarjetas y otra información personal valiosa.
Incluso se espera que estos métodos se vuelvan más sofisticados en 2026. La firma especializada advierte que ya se han identificado técnicas en las que los atacantes imitan correos electrónicos de instituciones financieras o servicios en línea con una calidad mucho mayor a la de años anteriores, haciendo más difícil distinguir entre lo real y lo falso.
Un ejemplo que suele repetirse año tras año son las falsas ofertas de créditos o promociones de tiendas en línea que resultan ser “montadeudas”, donde la víctima cree acceder a una oferta atractiva pero termina comprometida con cargos o con la divulgación de datos que pueden ser usados en fraudes mayores.
El papel de las nuevas tecnologías
Otro factor que podría intensificar los fraudes en 2026 es el uso creciente de herramientas basadas en inteligencia artificial (IA). Aunque esta tecnología tiene aplicaciones legítimas y beneficiosas, también está siendo aprovechada por quienes buscan imitar voces, caras o mensajes de figuras públicas, empresas o incluso conocidos de las víctimas. Estas técnicas, conocidas como deepfakes, pueden ser usadas para persuadir a una persona de realizar una acción, como transferir dinero o compartir información sensible, bajo la creencia de que interactúa con alguien de confianza.
El auge de la IA en la creación de contenido convincente significa que los usuarios deberán ser más críticos que nunca al evaluar correos electrónicos, mensajes de texto y publicaciones en redes sociales que parezcan oficiales pero que puedan ocultar intenciones maliciosas.
Datos concretos sobre amenazas
Kaspersky ha compartido cifras preocupantes que ayudan a dimensionar la magnitud de la amenaza digital. En 2025, por ejemplo, se detectaron millones de intentos de ataques de phishing —donde un enlace o página falsa intenta engañar al usuario para que revele credenciales— así como otros tipos de amenazas que apuntan tanto a individuos como a empresas. Estos intentos forman parte de un panorama en el que los delincuentes no solo buscan dinero, sino también acceso a sistemas o información privada.
Esto significa que cada año se vuelve más importante tener mecanismos de protección actualizados, desde soluciones de seguridad en dispositivos hasta hábitos saludables que reduzcan la probabilidad de caer en fraudes. La educación digital y la conciencia sobre estas amenazas son herramientas clave para disminuir el impacto de estos ataques.
Consejos para usuarios y empresas
Ante este escenario, las recomendaciones de los expertos suelen centrarse en prácticas simples pero efectivas: verificar siempre la fuente de comunicaciones, no hacer clic en enlaces sospechosos, usar sistemas de autenticación de dos pasos y mantener actualizados los programas de seguridad en dispositivos personales o corporativos.
Para las empresas, la capacitación del personal y la implementación de sistemas de detección de amenazas se vuelven indispensables para proteger tanto a empleados como a clientes frente a tácticas más sofisticadas de fraude digital.
En resumen, aunque el Mundial 2026 es sin duda un evento que despierta entusiasmo en todo el mundo —y en México en particular— también trae consigo riesgos adicionales en el entorno digital. Estar informado, adoptar hábitos seguros y mantener una actitud crítica frente a ofertas o mensajes inusuales son pasos fundamentales para navegar este año sin convertirse en víctima de fraudes, tanto los nuevos asociados al Mundial como los tradicionales que nunca desaparecen.